domingo, 5 de febrero de 2017

El único gran peligro de la donación de órganos en Colombia

El único gran peligro de la donación de órganos en Colombia

Recientemente el presidente de la república en uso de sus facultades legales emitió la controvertida Ley 1805 del 04 de Agosto de 2016, que amplia la presunción legal de la donación de órganos. Más allá de asuntos religiosos una persona salva su vida de la donación de órganos, puesto que si no se utilizan simplemente se perderán y el ser humano es la única fuente de éstos, la vida de una persona depende de un órganos.



















Seguramente por el título de la página pensarás que es uno de esos artículos que muestran de forma poética las bondades de la donación de órganos, pero vengo a mostrar un gran hueco legal que convierte en un peligro abismal para todos los colombianos.

Los extranjeros que residen en Colombia son bienvenidos porque si trabajan y tienen una vida establecida en Colombia son uno más de nosotros y tienen este derecho. Lógicamente aquellos que no residen en nuestro país no pueden acceder a la lista. ¿Y cuál es el problema? Echemos un vistazo a los requisitos para la obtención de la vida de residente en la página de la cancillería: 





























El último requisito es una aberración enorme quiere decir que por una suma de dinero puede acceder a ser residente colombiano y obtener el beneficio de la donación de órganos. Si tomamos el salario mínimo de 2017, de $737.717 y multiplicado por 650 daría un equivalente a $479.516.050 pesos colombianos ó aproximadamente $160.000 dolares puede acceder al beneficio de donantes de órganos, esto sin contar con la lista de su país de origen.


Espero haya sido sin intención este último porque de lo contrario no habría palabras para describir la monstruosidad tan grande que venden nuestros órganos a extranjeros. Difunde esta información para que sea modificado este último punto, la gente no tenga prejuicios y muchas vidas se salven con la donación de órganos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

El fraude más grande de la historia: El matrimonio

En la cultura occidental es común presenciar desde niños o adolescentes un escenario lleno de flores, una decoración llena de cintas, una multitud de gente vestida de forma muy elegante en una iglesia, que parecen estar disfrutando de ese momento de felicidad y con el ideal de un amor eterno y momentos etéreos, como la que se presencia en ese momento. 

Tanta parafernalia se hace con el único fin del recuerdo, sea en una fotografía, video, arte o las historias contadas. Se decora el presente de forma que quede retratado para que en el futuro sea pasado. El presente nunca se tiene en cuenta, se toma como un momento de oscuridad en el que la felicidad se ve iluminada en el pasado y el futuro. 
Falsa felicidad



No es de extrañar que en los tiempos desde la infancia, adolescencia, en la televisión y las películas occidentales o hollywoodense, tengan en su mayoría un final siempre en el matrimonio y con una vida feliz, quedando introducido inconscientemente este mismo como el gran ideal, dónde se alcanza; supuestamente; el grado máximo de felicidad. 

Por tal motivo se deduce que las personas son muy vacías, y uno de sus motivo de existencia radica en el matrimonio, pensando en la felicidad como una meta y no como parte del camino. Las personas cuya vida casi siempre está en el ciclo de la rutina; sea cual sea su presentación (estudios, trabajo, matrimonio, etc) verán un ideal a seguir y no cómo parte de su deseo real. 

Muchas de estas personas que se casan, tan pronto pasan por el gran momento de felicidad y vuelven a su estado basal, de miseria existencial. Quieren por tal motivo salir de esa rutina y faltan a sus "principios", en busca ese momento que le vuelva a sacar de esa cárcel existencial. El matrimonio se considera unión eterna y precisamente este mismo principio de unión es quienes faltan, las personas que hacen parte del mismo. Semejante hipocresía es la que critico porque existe hoy en día diversas formas de unión abierta y dejando bien claras las cosas desde un principio, se puede disfrutar de estos momentos en plena libertad moral, física e institucional. 

Máscaras de hipocrecía


Si bien hay muchas estadísticas hoy en día, utilizando las brindadas por el periódico "El Tiempo": http://www.eltiempo.com/Multimedia/infografia/cifrasinfidelidad. Le atribuyen a algún problema en la pareja cómo la pérdida de atención, la rutina, la sospecha pero nunca consideran esas mismas como un proceso normal de esperarse en el ser humano, como es el vacío existencial. El matrimonio como tradición religiosa no acepta el divorcio o el volver a casarse, incluso en caso de que la convivencia sea imposible, incluso a pesar de los maltratos, vengan tanto de hombres como mujeres. La moral acaso debe pisotear a una persona por el simple hecho de ser aceptado en las creencias porque se condena de forma drástica la separación, pero nunca se habla de amor propio y por este mismo debe plantearse una pregunta para cada quien ¿Las creencias deberían estar por encima de la libertad y realización personal?  

Es conocido que desde hace muchos años de la edad media la sociedad era poligamia y era normalmente aceptado; Incluso desde la misma biblia se observa y se justifica a la misma; La monogamia fue aceptada y difundida, por el catolicismo y protestantismo, el hinduísmo no se manifiesta al respecto de la misma, a favor o en contra, pero se considera como parte de ley del país de India (prácticante principal del hinduísmo). En los musulmanes es aceptado tener varias esposas pero la infidelidad es castigada fuertemente. En el budismo es mayoritariamente infundida la monogamia pero es aceptada la poligamia. Se unen las personas para obtener la bendición de un monje budista y en estos últimos está prohibido la sexualidad (como si no sintiesen deseos los monjes).

Al final sólo somos eso, simples humanos y debemos vivir con lo que nos sintamos mejor, así la mentira y la hipocrecía sea mayor, no importa si hay que seguir un sistema de códigos morales (llámese religión) para ser aceptados o si toca hacer muchos sacrificios personales, el inconsciente colectivo siempre 
alimenta ese pequeño ego que nos define y que es conocido como el superyó pero casi nunca es tenido en cuenta se olvida de ese gran gobernante de los deseos y pasiones, el ello.

viernes, 3 de junio de 2016

La oportunidad se va con el tiempo.

Correr el tiempo


La vida está llena de dilemas y existen muchas dudas detrás de cada idea o pensamiento. Gran parte de éstos preguntas inician con la frase: ¿Qué pasaría si hubiese (o no hubiese)? y el subsecuente verbo (estudiado, hecho, dicho, etc) más un complemento individual de acuerdo a las vivencias de cada persona. Podría decirse que éste tipo de pensamientos es algo que se da en todas las personas y en ocasiones traen sufrimiento o angustia, más por el hecho que son decisiones que no tienen retroceso.

Aunque la palabra sacrificio no es bien recibida por muchas personas, en ocasiones es mejor hacerlo por cumplir objetivos trazados y trae su recompensa y enseñanza. En general las metas que cuesten conseguir siempre traerán más satisfacción personal. Existe una frase en el refrán popular que goza de mucha verdad y dice: "Tiempo que se va no vuelve" por tal motivo, cada decisión, lleva su parte de tiempo por lo cual se convierte valioso elegir adecuadamente las mejores. No se puede permanecer toda una vida esperando, toca decidir y decidir de la mejor forma, la oportunidad se va con el tiempo y hasta ahora no hay una forma conocida de retroceder el tiempo y en caso de que se pudiese, la conciencia que se tiene en el presente no regresará al pasado por tal motivo hay que ser un gran administrador de nuestro tiempo y destino.  

El arrepentimiento duele de verdad cuando éramos avisados y sabíamos las consecuencias de nuestros actos tanto el hacerlos o dejarlos de hacer. Incluso en el amor adquieren sentido las palabras, por eso hay que amar e intentar buscar en el otro la felicidad. Seguramente nadie se arrepentirá de brindar amor y recibirlo recíprocamente. Antes que desear que el tiempo no se pase rápidamente es preferible disfrutarlo y vivirlo de la mejor manera posible. 

Desconozco el destino de cada persona y puede que las decisiones actuales que creemos son las correctas sean un completo error en un futuro, pero cuando se pensó de aquella forma se consideró como la mejor y ante la balanza de lo bueno y lo malo, ganó lo bueno. Aunque tal idea no sería aceptada en el caso de algún vicio perjudicial que traería malas consecuencias para la salud, en muchos de éstos casos se observa un pseudoescape de la realidad que inconsciente no se quiere enfrentar y precisamente ésta última palabra debe ser recordada en cada instante, porque cada día hay múltiples pequeñas luchas las cuales tenemos que ir, agarrarlas de frente antes que sean un enemigo mayor. 

Sin importar lo incierto del futuro, lo mejor es haber vivido y hecho lo que creamos correcto, de lo cual no nos arrepentiríamos de por vida, a veces cuesta. Muchas personas eligen caminos fáciles pero pocos caminan en lugares difíciles o desconocidos, que tienen grandes cosas al final del mismo. 

lunes, 2 de mayo de 2016

Cuidar el planeta, nuestra obligación

Tierra y agua


Hasta el día de hoy, el planeta tierra es nuestro único hogar, a través de nuestra historia hemos vivido muchas cosas buenas y malas. Por su inmensidad y diversidad creemos que es eterno y duradero. Gracias a la ciencia y con el aumento de la esperanza de vida, la población humana crecerá cada día más a pasos agigantados, algún día aumentará su número y se multiplicará, mientras la tierra seguirá siendo la misma y aunque no parezca un futuro inmediato es necesario actuar desde ahora. 

A pesar de haber olvidado el origen del dinero que representa en cifras e indirectamente una representación del valor de nuestro trabajo (Ver El origen del dinero y los bancos). Las guerras económicas de las potencias mundiales han hecho que olvidemos cuidar nuestro entorno. Si a través de la evolución nos permitió estar en un lugar privilegiado por encima de todas las especies por una inteligencia única, asimismo debemos saber las consecuencias de no cuidar nuestro planeta. 

Cada familia o persona ocupa un lugar físico que le puede llamar mansión, casa, apartamento o cualquier término para referirse al lugar de varios metros cuadrados dónde duerme o habitan personas, así mismo es un área que le roba a la tierra aunque ésta no lo reclame. Puesto que en el sitio destinado para ello, vivieron plantas y animales, las cuales fueron destruidas para que esté cómodo.

La guerra de las fronteras (países) requiere desarrollar tecnología y de materias primas que provienen de la naturaleza y a su vez contaminan la misma, contaminando el entorno y el planeta por consiguiente. Las consecuencias de la misma ya se están notando y cada vez serán peores.

Hacer que un humano viva los años que le corresponde, le cuesta al planeta miles de vidas animales y vegetales, éstas vidas fueron tomadas con el objetivo de alimentar la nuestra para su subsistencia. La mínima obligación de nosotros los humanos con el medio ambiente, es cuidarlo. Nuestra omisión es muy cara para todos nosotros, si el único planeta hasta ahora dónde podemos vivir se acaba o es deteriorado gravemente (como ya se empieza a ver) ni por todo el oro del mundo compraríamos otro. 

Si bien colaboraríamos mucho sembrando plantas, ayudando a la preservación de especies animales. Los verdaderos contaminantes son las grandes fábricas, las cuales despreocupan a todos los gobiernos del mundo, puesto que el objetivo primordial es la economía. Aunque se están haciendo avances en su favor, nuestra obligación con la tierra es la erradicación de fábricas contaminantes o emisión de residuos contaminantes. 

La emisión de dióxido de carbono que es uno de los principales componentes de desecho en las industrias, es contrarrestado con la siembra de árboles que lo utilizan y lo convierten a través de su metabolismo en oxígeno que respiramos y hace parte de la capa de ozono. Acaso no es lo más lógico exigirles a las compañías que siembren los mismos o la cantidad necesaria para contrarrestar los contaminantes. Mientras los gobiernos reaccionan ante ésta problemática que se viene encima a pasos agigantados debemos colocar nuestro grano de arena, por el simple hecho de vivir y consumir recursos. Retomar áreas verdes  y cuidar las especies de animales, es el compromiso mínimo que llevan viviendo en la tierra el mismo tiempo o más. 

domingo, 3 de abril de 2016

El origen del dinero y los bancos

Monedas doradas


Los ladrones existen desde que la humanidad tiene memoria, siempre han sido un problema social en las distintas culturas y ante ésta situación según los registros históricos en la antigua Mesopotamia hacia el año 2.000 a.C., se creo una gran bóveda por medio de las cuales las personas que querían proteger sus pertenencias (grano, ropas, etc), también prestaban grano a quien lo necesitare o lo vendían por monedas. 

Con el pasar de la historia ha presentado varias modificaciones, aunque conservando el mismo principio, predominó el oro y la plata como principales "monedas de cambio", determinada cantidad de oro podía comprar lo que la persona quisiese. 

El inicio del papel moneda siempre traerá a colación el cuento de los Goldsmith, una familia de orfebres que construyeron una caja fuerte para proteger el oro, la cual tenían custodiada por guardias. Los vecinos y comerciantes le pedían a él guardarle su oro, joyas o pertenencias de valor (seguramente por los ladrones) a cambio de una pequeña cantidad de oro. Empezaron a notar que casi ninguno de los vecinos retiraba el oro ahorrado y para evitar la laboriosa tarea de contar la cantidad de monedas, comenzaron a ofrecer unos papeles que representaban la cantidad de oro acumulado en relación a su grado de pureza, peso o tamaño. Entonces con ese papel podían comerciar y reemplazaba las incómodas monedas.

Después de un tiempo la gente venía a prestar dinero a cambio de un interés, en vez de entregarle el oro y plata, que no poseían entregaba los papeles que tenían validez en el comercio. Incluso hacía préstamos mucho mayores de la cantidad de oro que tenía guardado y finalmente se dio cuenta que el negocio no estaba en guardar dinero sino de la deuda de las personas.

Se fue difundiendo por toda Europa la idea de generar dinero y trataron de regularlo un poco a través de equivalencias en oro, pero con el crecimiento de los mismos éstos valores fueron cambiando las equivalencias, hasta desaparecer en la actualidad. 

Actualmente los bancos cuando hacen préstamo no ceden el dinero que tienen los otros ahorradores, sino de la promesa de pago al devolverla más un interés, que sería su ganancia, pero si no se cumple la promesa, se corre el riesgo de perder los bienes más preciados (firmados legalmente) como casa, carro, finca, etc. Lo que quiere decir que éstos crean el dinero a través de la deuda de las personas, crea cantidades ficticias de dinero colocados en la cuenta del cliente. 

Hasta hace unos años al mirar un billete de Dolar y muchas monedas de diferentes países, los billetes decían que los bancos debían pagar la cantidad equivalente en oro, si el portador lo desease, tal cómo muestra ésta imagen de un billete de aquella época. Hacia el año 1971 a través de la serie de políticas conocidas como "Nixon Shock", derogó el patrón oro, quitando la convertibilidad directa del dolar al oro. 

Dolar oro

Billete de 20 dólares oro estadounidenses, antes del año 1971



Billete de 20 dólares, actuales


Sólo imaginar, el caos que traería si todas las personas pidieran la cantidad equivalente de oro, que por cierto creo no tuviese ningún banco del mundo. En Colombia hacia el año 1990 el entonces Senador de la República Pablo Victoria Wilches se acercó a un Banco de la República a cambiar el equivalente a $ 5.000 pesos colombianos en oro, los cuales se lo negaron por resultado de varias vías judiciales, por un decreto de los años 30, que decía sobre la inconvertibilidad del peso a cualquier otra equivalencia, de hecho los billetes de aquel entonces decían pesos oro, para evitar ésta confusión o futuras demandas en las nuevas impresiones, se decidió quitar la palabra "oro" de los billetes, por lo cual no se llamarían pesos oro, sino simplemente pesos. 



Billete de mil pesos oro de Colombia de los años 90. 




Billete de cincuenta mil pesos en la actualidad