lunes, 2 de mayo de 2016

Cuidar el planeta, nuestra obligación

Tierra y agua


Hasta el día de hoy, el planeta tierra es nuestro único hogar, a través de nuestra historia hemos vivido muchas cosas buenas y malas. Por su inmensidad y diversidad creemos que es eterno y duradero. Gracias a la ciencia y con el aumento de la esperanza de vida, la población humana crecerá cada día más a pasos agigantados, algún día aumentará su número y se multiplicará, mientras la tierra seguirá siendo la misma y aunque no parezca un futuro inmediato es necesario actuar desde ahora. 

A pesar de haber olvidado el origen del dinero que representa en cifras e indirectamente una representación del valor de nuestro trabajo (Ver El origen del dinero y los bancos). Las guerras económicas de las potencias mundiales han hecho que olvidemos cuidar nuestro entorno. Si a través de la evolución nos permitió estar en un lugar privilegiado por encima de todas las especies por una inteligencia única, asimismo debemos saber las consecuencias de no cuidar nuestro planeta. 

Cada familia o persona ocupa un lugar físico que le puede llamar mansión, casa, apartamento o cualquier término para referirse al lugar de varios metros cuadrados dónde duerme o habitan personas, así mismo es un área que le roba a la tierra aunque ésta no lo reclame. Puesto que en el sitio destinado para ello, vivieron plantas y animales, las cuales fueron destruidas para que esté cómodo.

La guerra de las fronteras (países) requiere desarrollar tecnología y de materias primas que provienen de la naturaleza y a su vez contaminan la misma, contaminando el entorno y el planeta por consiguiente. Las consecuencias de la misma ya se están notando y cada vez serán peores.

Hacer que un humano viva los años que le corresponde, le cuesta al planeta miles de vidas animales y vegetales, éstas vidas fueron tomadas con el objetivo de alimentar la nuestra para su subsistencia. La mínima obligación de nosotros los humanos con el medio ambiente, es cuidarlo. Nuestra omisión es muy cara para todos nosotros, si el único planeta hasta ahora dónde podemos vivir se acaba o es deteriorado gravemente (como ya se empieza a ver) ni por todo el oro del mundo compraríamos otro. 

Si bien colaboraríamos mucho sembrando plantas, ayudando a la preservación de especies animales. Los verdaderos contaminantes son las grandes fábricas, las cuales despreocupan a todos los gobiernos del mundo, puesto que el objetivo primordial es la economía. Aunque se están haciendo avances en su favor, nuestra obligación con la tierra es la erradicación de fábricas contaminantes o emisión de residuos contaminantes. 

La emisión de dióxido de carbono que es uno de los principales componentes de desecho en las industrias, es contrarrestado con la siembra de árboles que lo utilizan y lo convierten a través de su metabolismo en oxígeno que respiramos y hace parte de la capa de ozono. Acaso no es lo más lógico exigirles a las compañías que siembren los mismos o la cantidad necesaria para contrarrestar los contaminantes. Mientras los gobiernos reaccionan ante ésta problemática que se viene encima a pasos agigantados debemos colocar nuestro grano de arena, por el simple hecho de vivir y consumir recursos. Retomar áreas verdes  y cuidar las especies de animales, es el compromiso mínimo que llevan viviendo en la tierra el mismo tiempo o más.